Por Dyveke Terrazas
Edición Community Science MX
Publicación original Community Science MX
Existen
muchos mitos alrededor de los gatos, uno de los más famosos es la creencia de
que estos hermosos animales pueden traer problemas como la infertilidad y el aborto
en los humanos.
Para iniciar es preciso mencionar que hay un
tercero en esta historia, se trata de un microorganismo, y de manera más
precisa un parásito cuyo nombre es Toxoplasma
gondii que causa una enfermedad
conocida como toxoplasmosis, dicha
enfermedad está ampliamente distribuida por todo el mundo, infecta una amplia
variedad de especies animales, incluidos los humanos, los mamÃferos marinos y
las aves, los cuales forman parte del ciclo de vida del parásito como
hospederos intermediarios. En México, este parásito se ha detectado en
diferentes partes del paÃs, particularmente en las zonas tropicales donde el
parásito puede permanecer infeccioso durante largos perÃodos de tiempo debido a
las condiciones ambientales (es decir, alta temperatura y humedad durante todo
el año).
Con base en lo ya mencionado, si puede infectar a
casi cualquier especie animal, entonces surge una pregunta: ¿Por qué los gatos
son los animales más afectados por esta idea?
Para responder esa pregunta tenemos que tomar en
cuenta que los animales de la familia Felidae desempeñan
un papel importante en el desarrollo y mantenimiento de la enfermedad, ya que
pueden completar el ciclo de vida de este microrganismo, en otras palabras, los
felinos son los hospederos definitivos y pueden excretar miles de ooquistes (una
fase evolutiva del parasito) resistentes al medio ambiente, lo cual significa
que solo un hospedero definitivo (un gato en este caso) puede alojar todas las
fases necesarias para que éste se desarrolle, pueda multiplicarse y completar
su ciclo.
Con el conocimiento de todo lo anterior, entonces surge otra pregunta: ¿Cómo se puede infectar a una mujer embarazada?
1. Es necesario echar breve vistazo al ciclo biológico del parásito: Los gatos se infectan habitualmente al ingerir carne contaminada con ooquistes de Toxoplasma gondii, por ejemplo: aves y roedores.
2. En el transcurso de dÃas a semanas, el parasito en fase de ooquiste, ya se encuentra en jardines, cajas de arena y lugares donde el gato haya defecado, estos ooquistes pueden permanecer infectantes durante meses con el ambiente adecuado, es decir con una humedad y temperatura optima.
3. En los mamÃferos (incluido el humano), las aves y otros animales, después de la ingesta del parásito, éste procede a invadir las células de la mucosa del tracto digestivo y se multiplica antes de diseminarse por vÃa sanguÃnea o linfática hacia otros órganos, una vez hecho esto, invaden de manera activa casi cualquier célula.
4. El ciclo se completa cuando
el gato o algún otro felino ingiere a cualquiera de estos animales infectados y
entonces volvemos al paso 1.
Una vez visto lo anterior podemos deducir que la
infección en humanos puede provenir de:
- Transfusiones de sangre o trasplante de órganos infectados
- No lavarse las manos después de manipular las heces de un gato infectado y posteriormente comer con las manos sucias
- Ingerir tierra contaminada o verduras y frutas sin lavar
- Comer carne cruda o mal cocida
Lo anterior nos indica que los gatos, los felinos
o los animales en general no son los culpables de provocar en los humanos
enfermedades, somos nosotros, los humanos, los responsables de procurar la
salud en nosotros mismos, en nuestros animales de compañÃa y animales con los
que convivimos.
En cuanto a las mujeres embarazadas y de acuerdo con la bibliografÃa, la infección materna durante del embarazo rara vez es sintomática, según ciertos autores, solo un tercio de las madres con toxoplasmosis aguda llega a tener niños infectados y, de estos, sólo un tercio presentarÃa sÃntomas al nacer.
En la mayorÃa de los casos, la transmisión se
produce al final de la gestación y en estas circunstancias, las infecciones de
los niños son leves y suelen manifestarse después del nacimiento, el daño al
feto es severo si la infección congénita sucede al comienzo del embarazo sin
embargo esto es poco frecuente, por otro lado el aborto podrÃa ocurrir en el
primer trimestre del embarazo, pero esto sucede de manera esporádica y esta
limitado a infecciones agudas.
En México
no hay estadÃsticas, pero la incidencia es mayor en el sur del paÃs; a nivel
internacional, las investigaciones actuales informan que la toxoplasmosis no
tiene relación con la posibilidad o no de embarazo.
Incluso
en el protocolo para medicina reproductiva por infertilidad no se solicita estudio
de toxoplasmosis como etiologÃa de no embarazo, y tampoco como prevención para
el tratamiento de infertilidad.
En conclusión, existe una manera para convivir de manera Ãntegra entre
nosotros mismos y para con el resto de los animales:
- Frecuentar las revisiones medicas de rutina para monitorear nuestro estado de salud.
- Procurar la salud de nuestras mascotas al llevarlas con profesionales médicos veterinarios que los evalúen y de ser necesario los traten contra alguna afección, además de que nos instruyan de los cuidados necesarios y medidas que debemos acatar para una óptima convivencia.
- Antes de divulgar información de la que no tenemos pleno conocimiento, buscar información confiable, con fuentes verÃdicas y respaldadas por instituciones serias dedicadas a la investigación y divulgación de información cientÃfica, que nos informen sobre éste y muchos otros temas de interés.
De esta manera podremos
obtener nuevo conocimiento y evitar caer en información falsa que nos lleve a
tomar decisiones equivocadas que pueden perjudicarnos, afectar a nuestras
mascotas y también al resto de los animales.
Referencias:
- Atias, A. (2006). ParasitologÃa Medica. Chile: Mediterráneo.
- Hernández-Cortazar, I., Acosta-Viana, K. Y., Ortega-Pacheco, A., Guzmán-MarÃn, E., Aguilar-Caballero, A. J., & Jiménez-Coello, M. (2015). Toxoplasmosis en México: situación epidemiológica en humanos y animales. Revista do Instituto de Medicina Tropical de Sao Paulo, 57(2), 93-103. https://doi.org/10.1590/S0036-46652015000200001
- MejÃa, C. (2013). La Toxoplasmosis no es una causa de infertilidad. Prescripción Médica, 1-3.
- Montoya, J. G., & Liesenfeld, O. (2004). Toxoplasmosis. Lancet (Londres, Inglaterra), 363(9425), 1965–1976. https://doi.org/10.1016/S0140-6736(04)16412-X
- Uribarren Teresa. (2016). Toxoplasmosis. 08/ 2020, de Facultad de Medicina- UNAM Sitio web:http://microypara.facmed.unam.mx/?page_id=1573#:~:text=mx.%20Toxoplasma%20gondii%20es%20un%20coccidio%20tisular%20intracelular,una%20mayor%20incidencia%20en%20%C3%A1reas%20tropicales%20con%20


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