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La Inteligencia emocional en docentes y padres de familia: clave principal para la educación en México y en el mundo.

Por Verónica Mejorado

Edición Community Science MX

Publicación original Community Science MX

 







Madres de familia y maestra en dinámica de participación con los niños. Créditos grupo Emor

 


La estrategia de la educación mexicana se envuelve en un desafío de dimensiones poderosas: la educación emocional. 

El plan y la estrategia han dado nuevos horizontes a los programas educativos; sin embargo, la práctica muchas veces deja las esperanzas en el papel y regresan las viejas prácticas.
Como resultado de la Reforma educativa, la Secretaría de Educación Pública (SEP), apostó a la educación emocional en las aulas con su nuevo plan educativo “Aprendizajes Clave para la educación integral” en el 2017. En este se introdujo el desarrollo personal y social de los alumnos como parte integral del currículo, haciendo énfasis en las habilidades socio emocionales; un gran paso para México, ya que países como Estados Unidos, Reino Unido y España a pesar de estudiar el tema, aún no lo concretaban en sus decretos educativos.

Dentro del programa se plantea una lista de medios y herramientas utilizados para alcanzar los objetivos, que van desde fortalecer las escuelas públicas con recursos, administración de tiempos, supervisión, formación de profesionales docentes, hasta involucrar de manera definitiva a las familias en la labor educativa.

El solo hecho de resaltar la importancia de las emociones en el proceso de aprendizaje, hace que suene llamativo y esperanzador el ir a la escuela. Las materias que se han agregado, así como talleres y actividades escolares muestran la importancia que se le ha dado al desarrollo integral de cada niño y adolescente

No existe escuela alguna en México, y en el mundo, que no tenga a diario alguna complicación con los alumnos: algún familiar enfermo, desempleo, violencia, pérdidas, entre otras situaciones.  El primer fuerte a quien se dirigen estas problemáticas son los docentes y personal administrativo, son ellos quienes los llevan a posibles soluciones, en el mejor de los casos.

Si estas soluciones no llegan en el momento adecuado, y más aún, con la persona indicada; los alumnos concentrarán su atención en estas y el estudio quedará en un segundo, tercero o último lugar de la lista de prioridades, por eso la gran importancia de enseñar inteligencia emocional, es aquí donde entra la inteligencia emocional.


¿Qué es la inteligencia emocional y porqué es tan importante en la educación?

La Inteligencia Emocional, según Goleman (2002) , es una manera de entender los procesos cognitivos más allá del pensamiento lógico y racional. Enumera cinco elementos primordiales en la Inteligencia Emocional:
• Autoconciencia emocional - El poder comprender nuestros propios estados de ánimo y su cambio.
• Autorregulación emocional - Saber controlar los comportamientos basados en impulsos emocionales para adaptarnos mejor a las dinámicas sociales.
• Motivación - La capacidad de orientar nuestras energías hacia una meta u objetivo.
• Empatía - La cualidad que nos permite comprender lo que sienten otras personas.
• Habilidades sociales - La tendencia a dar siempre la respuesta más adecuada a las demandas sociales del entorno.

Como se puede ver la inteligencia emocional no es solo un conjunto de pasos a seguir, sino una serie de habilidades, capacidades, aptitudes y cualidades que vamos desarrollando a lo largo de nuestra vida; es un proceso continuo.

Día a día nos enfrentamos a situaciones estresantes, desalentadoras, emocionantes o que nos producen angustia; y es entonces que nuestras respuestas serán la diferencia entre lograr o no un objetivo

Adultos con inteligencia emocional

Las actividades dirigidas a enseñar la inteligencia emocional y desarrollo personal; en muchas ocasiones, se han centrado en tareas y proyectos con toques de obligación académica, que vuelven la educación emocional en una materia más de la lista.

"He observado a los docentes, quebrándose la cabeza, para enseñar a sus alumnos sobre empatía o habilidades sociales, y veo con gran detalle como escriben los objetivos y las situaciones didácticas que emplearan. Veo con desconsuelo como el mismo maestro ve llorar a una jovencita y no se acerca a preguntar qué le sucede; o como de reojo ve con desprecio a un alumno que lleva un tatuaje en el brazo..."

La pregunta sería, ¿Estas situaciones hacen a un maestro malo?...
Queda claro que la preparación del docente es amplia y está en un lugar que merece como profesional, no podría juzgar su labor de enseñanza; sin embargo, no deja de ser persona.

En otros muchos casos, he logrado observar a madres llorar con sus hijos porque su novio termino con ellas; o padres hablarles a sus hijas con gritos e insultos. ¿Esto los vuelve buenos o malos padres?

Como adultos siendo maestros o padres de familia, se intenta reaccionar de la manera más prudente ante los niños o jóvenes; y como adulto las experiencias también son distintas.  

En la mayoría de los casos, estos adultos no han tenido la oportunidad de vivir, expresar o identificar sus propias emociones, es difícil que se reconozca alguna emoción y por consiguiente darle un buen caudal. Pareciera entonces que el enfoque no solo se tendría que basar en las nuevas generaciones, sino en todas aquellas que por alguna razón están enseñándoles.

México tiene una herramienta poderosa en sus manos, y es la posibilidad de mejorar la educación de su población; enfocados en el crecimiento personal de cada uno. Lo cual implica ser responsables del conocimiento adquirido y de los comportamientos antes nuestras emociones.

Es evidente qué no se puede quedar solo en la teoría. La capacitación del alumno, los docentes y los padres de familia es necesaria, pero el desarrollo personal de los mismos, es primordial.

Si volvemos a retomar los puntos que Goleman, podremos entender que lejos de una serie de pasos a seguir para una buena educación emocional, es entender que son vivencias que tenemos que experimentar, emociones que tenemos que reconocer, acciones que debemos realizar, palabras que hay que escuchar y decisiones que tenemos que tomar. 

 

Referencias:

  •        Goleman,D. (2002),Inteligencia Emocional, Editorial Kairos.
  •        Secretaría de Educación Pública, SEP. (2017). Aprendizajes clave para la educación integral. Plan y programas de estudio para la educación básica. México: Autor.Secretaría de Educación Pública, SEP. (2017). Modelo Educativo para la Educación Obli-gatoria. México: Autor. Recuperado de https://docs.google.com/gviewurl=http://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/207252/Modelo_Educativo_OK.pdf

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Verónica Mejorado

Lic.en Psicología egresada del UNAM,, especialista en Psicopedagogía y Psicoterapia de niños y adolescentes. Con más de 13 años de experiencia en el área educativa y clínica.  Actualmente cursando Maestría en Educación en la UNITEC. Fundadora, terapeuta y tallerista de Servicios Psicopedagógicos y Atención Psicológica (SEPAPSIC) . Docente de Licenciatura en Pedagogía y Psicología en UNITEC  y ETAC.